Guardar 10.000 euros en una cuenta bancaria puede parecer una opción segura, pero puede resultar en un coste oculto debido a la inflación. Antón Díez, director general de N26 para España y Portugal, destacó esta preocupación durante su intervención en el pódcast El sentido de la birra.
Díez advirtió que, aunque el saldo en la cuenta no cambia, el poder adquisitivo del dinero disminuye con el tiempo. "La responsabilidad de cada uno es entender un poco cuál es el valor del dinero en cada momento", señaló. El experto comparó esta situación con la contratación de hipotecas, donde los consumidores son conscientes de los intereses que pagan, pero a menudo ignoran que sus ahorros también deberían generar rendimientos.
El director de N26 ilustró el problema: si los 10.000 euros permanecen inactivos sin intereses, el banco puede beneficiarse de al menos un 2% de rendimiento, mientras que el ahorrador pierde poder adquisitivo. "Lo que compraban esos 10.000 hace dos años no es lo mismo que podrás adquirir ahora", concluyó Díez, resaltando la importancia de una gestión activa de los ahorros.