El IPC de Estados Unidos finalizó diciembre con un incremento interanual del 2,7%, manteniéndose estable en comparación con noviembre. Esta cifra, la más baja desde julio, fue reportada por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
En el análisis mensual, el índice general creció un 0,3%, mientras que el índice subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó un 0,2%. La inflación subyacente se situó en el 2,6%, el nivel más bajo desde marzo de 2021.
Los precios de los alimentos se incrementaron un 3,1% y los de los productos energéticos un 2,3% en comparación con el año anterior. Estos datos podrían influir en las decisiones futuras de la Reserva Federal, que se enfrenta al dilema de controlar la inflación y mantener la estabilidad en el mercado laboral.