Con el contexto geopolítico actual tras el inicio de la guerra en Irán, la recomendación del Banco de Suecia de mantener efectivo ha generado debate. Este banco ha sugerido que cada adulto tenga a mano 1.000 coronas, equivalentes a aproximadamente 90 euros, como medida para cubrir gastos esenciales durante una semana. Sin embargo, expertos financieros en España han expresado su preocupación, indicando que tales consejos podrían provocar retiradas masivas de depósitos.
Según el Banco de España, la media de efectivo que cada persona posee en su cartera es de 45 euros. Comparaciones entre economías como la sueca, que es altamente digitalizada, y la española son consideradas inapropiadas por los analistas. A pesar de la creciente discusión en la Unión Europea sobre la necesidad de efectivo, el Banco de España no ha emitido ninguna declaración formal al respecto.
El Banco Central Europeo había emitido advertencias similares en el pasado, señalando que en crisis previas, como la financiera de 2008, se observaron aumentos significativos en la demanda de efectivo. La importancia del dinero físico como refugio y herramienta de pago durante emergencias ha sido destacada, aunque el consenso sobre su necesidad varía según las características específicas de cada país.