Santander ha señalado una discrepancia significativa entre el conocimiento financiero que la población cree tener y la realidad de su comprensión. Este análisis se enmarca en un contexto donde la educación financiera se vuelve cada vez más esencial para la toma de decisiones económicas informadas.
Un estudio reciente indica que, a pesar de que un 70% de los encuestados se considera competente en temas financieros, solo un 30% puede responder correctamente a preguntas básicas sobre conceptos como el euríbor o la BCE. Esta diferencia pone de manifiesto la necesidad de mejorar la alfabetización financiera en la sociedad.
Además, el informe destaca que las generaciones más jóvenes son las que presentan mayores carencias en este ámbito. Ante esta situación, la entidad bancaria se compromete a desarrollar programas de formación que faciliten un mejor entendimiento de las finanzas personales.