La educación financiera en la infancia se considera crucial para el futuro económico de los jóvenes. Según Gregorio Hernández, un experto en finanzas, la mejor etapa para iniciar este aprendizaje es alrededor de los 5 o 6 años.
Hernández advierte que los padres que no se impliquen en la formación financiera de sus hijos podrían estar perjudicando sus oportunidades. Este enfoque temprano puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades que les serán útiles en su vida adulta.