La Dirección General de Tráfico (DGT) estima que este fin de semana se producirán 5,6 millones de desplazamientos por carretera en España. Este incremento coincide con el inicio de la operación salida de agosto, momento en el que el tráfico alcanza niveles históricos.
Las tensiones renovadas entre Estados Unidos e Irán desde el 8 de julio han impulsado el precio del petróleo, lo que a su vez ha repercutido en los costes de los carburantes. En este contexto, las rebajas fiscales temporales que el Gobierno había establecido a finales de junio, que incluían una reducción de 15 céntimos por litro, se han visto prácticamente absorbidas por el aumento de precios. Este fenómeno se ha intensificado en un momento en que los precios de los combustibles están en su nivel más alto desde abril.
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el precio medio de la gasolina 95 ha subido de 1,53 euros por litro el 8 de julio a 1,65 euros el 28 de julio, lo que representa un aumento de 12 céntimos o un 7,8% en un periodo de 20 días. El diésel, por su parte, ha experimentado un incremento aún mayor, con un alza del 14,3%, equivalente a 22 céntimos, superando el descuento de 15 céntimos vigente hasta el 31 de julio.
El desajuste entre la actual rebaja en el Impuesto de Hidrocarburos podría intensificarse a partir del 1 de agosto, cuando se prevé que el descuento pase de 15 céntimos a 10 céntimos por litro. Esta situación se produce en un momento en que los ataques entre Estados Unidos e Irán continúan en el estrecho de Ormuz, lo que podría elevar aún más los precios del petróleo.
El Consejo de Ministros aprobó un segundo paquete de ayudas en respuesta al conflicto en Oriente Próximo el 29 de junio, cuando las tensiones aún permitían cierta estabilidad en la región. En ese momento, el Ministerio de Economía, liderado por el Gobierno, implementó medidas para mitigar el impacto económico de los elevados precios del petróleo y los carburantes.
Contexto: La situación actual de los precios de los combustibles en España se ha visto marcada por la serie de conflictos en Oriente Próximo, lo que ha llevado a múltiples gobiernos a considerar medidas de apoyo al consumidor. La rebaja temporal de impuestos, que tuvo lugar a finales de junio, se planteó como una solución ante el aumento de los costes de la energía. Este contexto es vital, dado que España depende en gran medida de las importaciones de petróleo para su consumo energético y la economía del país se siente afectada por las fluctuaciones en los precios internacionales.