La creciente demanda de energía y recursos por parte de la inteligencia artificial (IA) ha generado una intensa batalla por el acceso a estos bienes en Europa. La expansión de la IA no solo compite por ingenieros y tecnología, sino también por electricidad, agua y capacidad de red, esenciales para los centros de datos que sustentan la economía digital. España se ha convertido en un punto crítico de este conflicto, con un aumento en las solicitudes de conexión mientras que en algunas áreas la capacidad eléctrica se torna insuficiente.
Las empresas de IA están intensificando sus esfuerzos para influir en la regulación europea. OpenAI es la compañía que ha registrado más encuentros con la Comisión Europea desde 2023, con un total de 62 reuniones documentadas. En comparación, Google ha contabilizado 35, Nvidia 34, Mistral AI 33, Microsoft 22, y tanto Amazon como Anthropic han tenido 20 reuniones cada una. Esta actividad se traduce en un esfuerzo por definir las normativas que determinarán el acceso a los recursos necesarios para el desarrollo de la IA.
El último encuentro de OpenAI se produjo el 8 de septiembre de 2026 en la sede de la Comisión Europea, donde se reunió con Michele Piergiovanni, asesor de Ursula von der Leyen. Durante esta reunión se discutieron temas como la ciberseguridad y la soberanía tecnológica, cruciales para el futuro de la IA en Europa. En marzo de este año, OpenAI también se reunió con la vicepresidenta ejecutiva, Teresa Ribera, para abordar la regulación de la IA y sus actividades en el continente.
A medida que la batalla por la regulación se intensifica, las fábricas en España están preocupadas por la posibilidad de quedarse sin suficiente energía eléctrica para llevar a cabo sus procesos de descarbonización. Por su parte, los centros de datos advierten que una regulación excesivamente restrictiva podría desviar miles de millones de euros hacia países vecinos como Portugal, Francia o Alemania, donde las condiciones podrían ser más favorables para la inversión en infraestructura tecnológica.
Este contexto de competencia por recursos también refleja una lucha más amplia por la soberanía digital de Europa. Las empresas tecnológicas están haciendo un llamado a las autoridades para garantizar un acceso equitativo a la energía y otros recursos, a medida que la dependencia de fuentes externas se convierte en un tema de creciente preocupación para los gobiernos europeos.
Contexto: La regulación de la inteligencia artificial se ha convertido en un asunto prioritario para la Unión Europea, que busca establecer un marco que permita un desarrollo sostenible y seguro de esta tecnología. Desde 2023, la UE ha intensificado sus esfuerzos por reducir la dependencia de tecnologías extranjeras, enfatizando la necesidad de una infraestructura robusta y sostenible en toda Europa. La industria tecnológica en España, representada por empresas como OpenAI y Google, juega un papel fundamental en esta transición, y su influencia en las decisiones políticas será determinante para el futuro económico del país.