La expansión de la inteligencia artificial está transformando los centros de datos en una industria que consume grandes cantidades de energía y que enfrenta desafíos climáticos. Esta situación plantea a España la necesidad de reevaluar su infraestructura para atraer gigafactorías de IA y hubs digitales.
Más allá de la cantidad de energía renovable disponible, el país debe considerar si cuenta con los recursos necesarios, como una red eléctrica adecuada, acceso a agua, sistemas de refrigeración, seguros y terrenos apropiados. Estos factores son cruciales para soportar la creciente demanda de estos centros de datos.