El acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos ha sido calificado como "histórico" por Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, quien ha agradecido el apoyo de Donald Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio. Rodríguez afirmó que este pacto representa un avance significativo en las relaciones entre ambos países, destacando su importancia en un comunicado reciente.
Donald Trump, en un mensaje divulgado en sus redes sociales, celebró el acuerdo, indicando que, bajo su dirección, el secretario de Estado y otros funcionarios han logrado que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin que esto represente un coste para el contribuyente estadounidense.
La mandataria venezolana, quien asumió el control del Gobierno tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero de 2026, explicó que el pacto permitirá aumentar significativamente la producción de petróleo mediante la participación de operadores privados. Se prevé el desarrollo de 17 campos estratégicos con un potencial de producción de 65.000 millones de barriles.
Además, Rodríguez mencionó que la inversión necesaria para este proyecto superará los 100.000 millones de dólares y generará más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado venezolano. Marco Rubio describió el acuerdo como "una enorme victoria para las dos partes", resaltando en su cuenta de la red social X que facilitará a Washington acceder a "reservas de crudo estables y de bajo coste en nuestro hemisferio".
Este desarrollo es significativo en el contexto actual de la economía global, donde la búsqueda de fuentes energéticas alternativas y el control de recursos estratégicos son cruciales. La relación entre Venezuela y Estados Unidos ha sido históricamente complicada, pero este acuerdo podría cambiar la dinámica del sector energético en la región, especialmente en un momento en que los precios de la gasolina son una preocupación en el territorio estadounidense.
Contexto: La economía de Venezuela ha enfrentado serias dificultades en la última década, acentuadas por la caída de los precios del petróleo y las sanciones internacionales. Desde la llegada al poder de Nicolás Maduro, las relaciones con Estados Unidos se han deteriorado, llevando a intervenciones y sanciones que han afectado la producción petrolera del país. La reciente captura de Maduro ha abierto una nueva etapa en la política venezolana, con la figura de Delcy Rodríguez como líder interina, y este acuerdo con Estados Unidos podría ser un paso hacia la estabilización de la economía venezolana y la reactivación de su industria petrolera.