El precio del barril de Brent ha caído un 14% desde el 11 de junio, alcanzando los 77,4 dólares, un nivel no visto desde febrero. Este descenso se produce tras un periodo de incrementos significativos en los precios debido a las tensiones en Oriente Medio. Desde el anuncio de un memorando de entendimiento por parte del presidente estadounidense Donald Trump, el crudo se desplomó en 18 dólares en solo cinco días.
La reducción en los precios del petróleo está generando alivio para los países que dependen de importaciones de crudo. La expectativa de que el acuerdo entre Washington y Teherán facilite la circulación de petróleo por el estrecho de Ormuz está influyendo en el mercado, que ya presentaba un exceso estructural de suministro antes del conflicto. Sin embargo, los precios de los carburantes en España siguen presentando un descenso, manteniéndose por encima de los niveles previos al inicio de la guerra.
El litro de diésel ha bajado un 2% en la última semana, continuando así una tendencia de descenso que se ha presentado de forma constante durante seis semanas. A pesar de estas caídas, los precios no reflejan de inmediato los cambios en el mercado del petróleo, debido a un desfase temporal en las estaciones de servicio.