Telefónica ha reportado una pérdida de 411 millones de euros en el primer trimestre de 2026, resultado en gran parte del impacto de la venta de activos en Iberoamérica. Esta cifra representa una disminución del 68,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando las pérdidas alcanzaron 4.318 millones, las segundas más altas en la historia de la empresa.
A pesar de este lastre, el beneficio neto de las operaciones continuadas se situó en 386 millones de euros, lo que indica una caída del 21,5% interanual. Las operaciones discontinuadas, que incluyen las filiales ya vendidas o en proceso de venta, generaron pérdidas de 798 millones, aunque esta cantidad fue un 55,6% menor que el año anterior.
Por otro lado, la compañía ha logrado mejorar sus ingresos y su EBITDA. La deuda financiera neta se ha reducido en aproximadamente 1.500 millones de euros, situándose en 25.342 millones, lo que representa una disminución del 6,3%. Además, la ratio de endeudamiento ha bajado a 2,72 veces.