La Comisión Europea ha dado su aprobación este martes a la adquisición conjunta de Ebury por parte del banco español Santander y la firma estadounidense Centerbridge Partners. Esta transacción, que está centrada en servicios bancarios y financieros, ha sido considerada por Bruselas como no preocupante para la libre competencia, dado que las empresas involucradas tienen "posiciones de mercado limitadas".
Ebury, que se especializa en pagos internacionales, fue fundada en el Reino Unido en 2009 por dos emprendedores españoles. En 2020, Santander adquirió el 50,1% de la compañía, aumentando posteriormente su participación. La entrada de Centerbridge en la estructura de propiedad se produjo a raíz de rondas de financiación adicionales.
La nueva estructura de propiedad permitirá a Ebury continuar su expansión, con planes de abrir operaciones en México y el lanzamiento de sus servicios en Estados Unidos mediante adquisiciones. Hasta la fecha, la fintech ha levantado un total de 635 millones de euros, lo que marca un hito significativo en su trayectoria empresarial.
Las expectativas sobre Ebury son optimistas, ya que ha logrado entrar en beneficios recientemente, lo que refuerza su posición en el mercado de los pagos. Santander, al ser propietario mayoritario de la firma, está alineando sus estrategias para potenciar el crecimiento de esta unidad, lo que podría consolidar su presencia en un sector cada vez más competitivo.
La decisión de la Comisión Europea es un paso importante para la consolidación de Ebury en el mercado de pagos internacionales, que ha visto un aumento en la demanda de servicios digitales, especialmente tras la pandemia. La operación refuerza la capacidad de Santander de competir en un entorno que evoluciona rápidamente, donde la eficiencia y la innovación son claves.
Contexto: Santander ha estado ampliando su presencia en el sector de fintechs, buscando adaptarse a las nuevas tendencias del mercado. La institución ha realizado diversas adquisiciones en este ámbito en los últimos años para mejorar su oferta de servicios y fortalecer su base de clientes. Ebury, al haber sido adquirida por Santander, se integra en una estrategia más amplia que incluye la digitalización de servicios financieros, lo que es fundamental para mantener la competitividad en el mercado español y europeo.