La reciente decisión de Amazon Web Services (AWS) de abonar el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) directamente al Ministerio de Hacienda, en lugar de hacerlo en Aragón, ha generado un fuerte rechazo por parte de varios alcaldes de la comunidad autónoma. La política fiscal de la multinacional estadounidense ha llevado a ediles de localidades como El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego a calificar esta situación como "una vergüenza". Según las autoridades locales, esta acción resulta en pérdidas significativas para sus Ayuntamientos, que podrían ascender a cientos de miles de euros.
Los datos recabados indican que la ciudad de Zaragoza dejará de percibir un total de 384.503 euros, mientras que Huesca perderá 90.817 euros, Villanueva de Gállego 33.400 euros y El Burgo de Ebro 14.056 euros. Ante esta situación, los alcaldes de El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego, ambos del PSOE, han decidido unirse para exigir el dinero que no han recibido en los últimos años, así como el que dejarán de percibir con la futura expansión de los centros de AWS.
Las críticas a AWS no se limitan solo a cuestiones fiscales. Un movimiento social ha surgido en la región en contra de la instalación de estos centros, destacando la cantidad de agua que necesitan para sus sistemas de refrigeración. Este aspecto ha suscitado preocupación entre la población, que teme por el impacto ambiental de estas infraestructuras en una región que ya enfrenta desafíos relacionados con la gestión de recursos hídricos.
A pesar de las críticas, AWS ha intentado posicionarse como un actor local comprometido con la comunidad aragonesa, realizando inversiones en iniciativas sociales y mejoras en la infraestructura para la protección contra grandes tormentas en el sur de Zaragoza. Sin embargo, representantes del sector empresarial aragonés, como Benito Tesier, presidente de CEOE Aragón, y Pedro Machín, del Clúster de la Energía, han expresado su inquietud respecto a que las inversiones no beneficien directamente a las arcas de las instituciones locales.
El debate sobre la política fiscal de AWS en Aragón se produce en un contexto más amplio de discusión sobre la distribución de los ingresos generados por empresas multinacionales en las comunidades autónomas. Las autoridades locales están presionando para que se implementen cambios en la regulación que aseguren que las contribuciones de estas empresas se canalicen hacia el desarrollo de sus territorios. La situación actual podría forzar a AWS a reconsiderar su estrategia fiscal en la región.
Contexto: Desde su establecimiento en Aragón, AWS ha invertido en diversas iniciativas sociales y medioambientales, intentando demostrar su compromiso con la comunidad. Sin embargo, la percepción de que estas inversiones no se traducen en beneficios directos para la región ha generado tensiones. La presión para una mayor equidad fiscal y la sostenibilidad de los recursos hídricos son temas críticos que continúan en el centro del debate público y político en Aragón.