El Banco Santander ha finalizado su expansión geográfica con la compra de Webster Bank, una operación que añade dos millones de clientes a su cartera. La presidenta del banco, Ana Botín, anunció que no se prevén más adquisiciones ni ventas, asegurando que la entidad se encuentra en la posición deseada tras esta transacción.
En un año, el grupo ha realizado tres grandes movimientos estratégicos, incluyendo la venta de su negocio en Polonia a Erste Group por aproximadamente 7.000 millones de euros y la adquisición de TSB, una filial británica. Con esta compra, el Santander se posiciona entre las diez principales entidades bancarias en Estados Unidos, un mercado clave que Botín califica como "el más grande del mundo".
La transacción con Webster Bank representa el 4% de los activos totales del grupo y le permitirá competir de manera más efectiva en una región del noroeste estadounidense, considerado un área tan relevante como el Reino Unido. Además, se estima que generará sinergias de alrededor de 800 millones de euros, fortaleciendo la presencia del banco en el mercado estadounidense.