Banco Santander ha iniciado una reorganización de sus filiales tecnológicas, fusionando Digital Services y Back Offices para optimizar recursos y reducir costes. Esta integración, que se formalizará antes de final de año, busca crear una plataforma global más eficiente y escalable dentro del grupo.
La fusión afectará a aproximadamente 10.750 empleados, sumando casi 9.500 trabajadores de Digital Services y 1.250 de Back Offices. Se espera que la integración de la plantilla se lleve a cabo de manera progresiva entre septiembre y el 31 de diciembre de 2023, garantizando que los trabajadores mantendrán su antigüedad, grupo profesional y salario.
Por otro lado, la CCOO ha solicitado a Santander que ofrezca prejubilaciones a partir de los 50 años con condiciones más favorables que las establecidas en el ERE de 2020. Santander ha afirmado que no anticipa un impacto significativo en el empleo como resultado de esta reestructuración, aunque se realizará un análisis de la plantilla resultante que podría derivar en medidas laborales.