La empresa portuguesa Redes Energéticas Nacionales (REN), que gestiona el sistema de electricidad y gas natural en Portugal, se encuentra en el centro de un acuerdo significativo que involucra al empresario español Amancio Ortega. Su vehículo de inversión, Pontegadea Inversiones S.L., ha vendido al Estado portugués una participación del 13,7% en la compañía, lo que equivale a 91.723.676 acciones, valoradas en aproximadamente 325 millones de euros según los precios de cotización del pasado viernes.
Los títulos de REN concluyeron la jornada del viernes en la Bolsa de Portugal a un precio de 3,54 euros, lo que representa una caída del 0,28% en esa sesión. Este movimiento marca el regreso del Estado luso a la compañía, tras haber vendido su participación hace 12 años. Hasta ahora, Pontegadea era el segundo mayor accionista de REN, solo superado por la Corporación Estatal de la Red Eléctrica de China, que posee un 25% de la empresa desde su privatización en 2012.
El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, en un evento del Partido Social Demócrata (PSD), destacó que el objetivo de esta adquisición no es la renacionalización de REN. Según él, la decisión busca proteger el interés estratégico de Portugal en su infraestructura eléctrica, participar en decisiones de inversión y contribuir a la reducción de precios de la energía para los ciudadanos. Esta declaración se produjo tras el anuncio de la transacción que aún necesita la aprobación del Tribunal de Cuentas.
Pontegadea Inversiones S.L. había incrementado su participación en REN en julio de 2021 al adquirir más de 80 millones de acciones del operador, en una transacción realizada fuera del mercado y cuyo importe no se reveló en su momento. La reciente venta al Estado portugués representa un cambio significativo en la estructura de propiedad de la empresa, que ha visto variaciones en sus accionistas a lo largo de los años debido a procesos de privatización y cambios en la participación de inversores extranjeros.
Contexto: REN ha sido un actor clave en el sector energético en Portugal, manejando tanto el suministro eléctrico como el de gas natural. La empresa ha pasado por diversas etapas de privatización desde su creación, y la entrada del Estado portugués como accionista busca reforzar el control sobre las infraestructuras energéticas del país. Además, el interés de Pontegadea en el sector energético destaca la importancia estratégica de las inversiones en este ámbito, especialmente en un contexto global donde la energía y su regulación están bajo constante revisión.