Banco Sabadell ha anunciado el inicio de un programa de recompra de acciones valorado en 331 millones de euros. Esta decisión se produce en un contexto donde la entidad ha superado el riesgo bursátil asociado a su dividendo. En un movimiento estratégico, el banco también ha llegado a un acuerdo con el fondo de capital riesgo Cerberus para la compra del 20% de Promontoria Challenger, por un total de 115 millones de euros.
La transacción se formalizó el 29 de junio de este año, lo que pone fin a un conflicto legal que se ha prolongado por ocho años. Esta batalla judicial comenzó en 2018, cuando ambas partes crearon la sociedad inmobiliaria Promontoria Challenger, tras un acuerdo para gestionar activos problemáticos heredados de la crisis financiera anterior. En este acuerdo, Cerberus adquirió el 80% de la sociedad, mientras que Sabadell retuvo el 20%, con la condición de que el fondo comprara la participación del banco en un plazo de tres años.
El banco, en ese momento, se comprometió a vender activos deteriorados de tres carteras: Challenger, Coliseum y Rex, cuya valoración total ascendía a 6.414 millones de euros. En 2019, Sabadell y Cerberus acordaron la transferencia de estos activos, con una contraprestación cercana a 3.500 millones de euros. Sin embargo, se estableció que hasta un 21% de esta cantidad, equivalente a menos de 600 millones de euros, se pagaría en un plazo posterior.
La situación se complicó cuando algunos inmuebles de las carteras no contaban con registro o se encontraban en proceso de ejecución hipotecaria. Como parte del acuerdo, Sabadell tenía un plazo de tres años para regularizar estos activos y recibir el pago diferido. La entidad logró cumplir con esta obligación antes de lo esperado en relación a la cartera Coliseum, donde Cerberus abonó alrededor de 180 millones de euros por el pago diferido.
Sin embargo, surgieron discrepancias respecto a las carteras Challenger y Rex, ya que Cerberus se negó a abonar los 360 millones de euros que se adeudaban, argumentando que no se habían registrado todos los activos correspondientes. En respuesta, Sabadell llevó el asunto ante los tribunales del Reino Unido en 2023, y un año después, la justicia británica se pronunció sobre el caso.
Contexto: A lo largo de los últimos años, el sector bancario en España ha enfrentado desafíos significativos debido a activos problemáticos resultantes de la crisis financiera de 2008. Las entidades, como Banco Sabadell, han tenido que implementar estrategias para deshacerse de estos activos y mejorar su balance. Además, el mercado inmobiliario ha mostrado signos de recuperación, lo que ha propiciado que los bancos busquen soluciones para recuperar valor de sus carteras de activos. La resolución del conflicto entre Sabadell y Cerberus es un paso importante para la entidad, ya que le permite avanzar en su estrategia de optimización de activos y consolidación financiera.