Repsol ha presentado una nueva estrategia que incluye la posibilidad de atraer grandes socios a su negocio en Venezuela y su plataforma de energías renovables en Estados Unidos. La compañía ha ajustado sus inversiones y tiene la intención de repartir 7.100 millones de euros entre sus accionistas, según anunció su consejero delegado, Josu Jon Imaz, en una reunión celebrada en su sede de Madrid.
El plan revisado se extiende hasta 2028 y contempla un "evento de liquidez" que podría implicar la venta de una participación significativa a nuevos inversores o una colocación en Bolsa en Estados Unidos que superaría los 20.000 millones de euros. Repsol también ha identificado hasta 4.550 millones de euros como fondos "recuperables" en Venezuela, donde posee 600 millones de barriles de petróleo y gas en reservas.
La nueva hoja de ruta refleja un cambio en la percepción de Venezuela, que ahora es vista como un mercado con "potencial al alza relevante". Este cambio se produce tras una aparente estabilización del país, facilitada por la intervención de la administración estadounidense bajo el mandato de Donald Trump. Sin embargo, aún se requiere tiempo para que se concrete la recuperación del mercado hidrocarburífero en la región.