La evolución de los modelos de inteligencia artificial ha llevado a los investigadores a reconsiderar las fórmulas matemáticas actuales. Para abordar la necesidad de que los sistemas de IA aprendan de manera continua, los desarrolladores han encontrado una solución práctica: las "habilidades". Estas habilidades son instrucciones en forma de texto que guían a un agente en la realización de tareas específicas.
Por ejemplo, un agente que debe modificar un archivo PDF puede revisar una habilidad relacionada con la edición de PDF antes de llevar a cabo la tarea. OpenClaw, un software de código abierto en rápido crecimiento, permite a los agentes de IA personales acceder a ClawHub, donde pueden encontrar habilidades sobre diversas actividades, desde resumir vídeos de YouTube hasta utilizar Google Cloud.
Agentes de programación como Claude Code y Codex también pueden aprovechar estas habilidades, lo que les permite realizar tareas con mayor eficacia que sin ellas. Esta metodología representa un avance significativo en la capacidad de los sistemas de IA para adaptarse y aprender de manera más dinámica.