La industria del cine ha experimentado una notable evolución desde que Warner Bros fue fundada en 1903 por los hermanos Harry, Albert, Sam y Jack en Pensilvania. Inicialmente centrada en la distribución, la compañía pronto entendió la importancia del contenido, lanzando la innovadora película 'El cantante de Jazz', la primera en incorporar sonido.
Con el tiempo, Warner Bros se adaptó a los cambios del mercado. Una sentencia en 1948 en EEUU obligó a la productora y a otros competidores a enfocarse exclusivamente en la creación de contenido. Este cambio dio lugar a un periodo de éxito en la industria cinematográfica, reafirmando la idea de que el contenido es esencial.
En un giro reciente, Netflix ha manifestado interés en adquirir Warner Bros, lo que podría transformar radicalmente la industria. Tras más de un siglo de estabilidad, esta posible compra podría marcar el inicio de una nueva era en la producción y distribución de contenido audiovisual.