La salida de José María Álvarez-Pallete de Telefónica marca un cambio significativo en la estructura de la empresa, tras un año de liderazgo de Marc Murtra. El 17 de enero de 2025, en una reunión en el Palacio de la Moncloa, los accionistas clave, como Criteria y el grupo saudí STC, dieron luz verde a una nueva dirección estratégica, reforzando así el control gubernamental sobre la compañía.
Este cambio se produce en un contexto donde el Gobierno busca blindar activos estratégicos y tomar decisiones cruciales para la empresa, como la reducción del dividendo y la concentración en cuatro mercados principales: España, Reino Unido, Alemania y Brasil. Se prevé que estas medidas generen ahorros de 2.300 millones de euros.
Un año después de este relevo, Telefónica ha experimentado transformaciones en su gestión y objetivos, lo que ha generado incertidumbre en el mercado respecto a la aceptación de esta nueva estrategia.