Los autónomos dedicados a la cría, venta o cuidado de perros y gatos se verán obligados a cumplir con nuevas normativas europeas relacionadas con el bienestar animal, la identificación y la trazabilidad. La implementación general de estas normativas comenzará el 31 de agosto de 2028, y se aplicará de manera progresiva en los años siguientes. Además, los ganaderos y transportistas de animales vivos se enfrentan a una reforma en el transporte que podría incrementar los costos operativos entre un 25 % y un 30 %, según ha advertido ASAJA Aragón.
El Reglamento (UE) 2026/1818, que regula el bienestar de los perros y gatos, fue publicado el 10 de agosto de 2026 y su entrada en vigor fue el 30 de agosto de 2026. Este reglamento establece que los operadores de establecimientos de cría, tiendas de animales, refugios y entidades que colocan perros y gatos en adopción son responsables del cumplimiento de las nuevas obligaciones. El reglamento incluye requisitos sobre las condiciones de alojamiento, el espacio disponible y la protección de los animales ante condiciones adversas.
Las exigencias del reglamento abarcan aspectos como la limpieza de las instalaciones y la necesidad de que los animales puedan moverse libremente y mantener comportamientos propios de su especie. Aunque no todos los establecimientos deben realizar las mismas obras, deberán ajustarse a los requisitos aplicables para garantizar el bienestar animal.
Por otro lado, se anticipa que la Comisión Europea presentará nuevas propuestas sobre las condiciones de cría de gallinas ponedoras y pollos de engorde antes de que finalice el año 2026. Además, se espera que se desarrollen nuevas normativas sobre las explotaciones porcinas durante el segundo trimestre de 2027. Estas medidas podrían también afectar a pequeños negocios, que tendrán que adaptar sus sistemas de identificación y los procedimientos de cría, así como la logística de transporte y las instalaciones ganaderas, enfrentando así las implicaciones económicas correspondientes.
El impacto de estas normativas puede ser significativo para los pequeños negocios del sector, que tendrán que realizar ajustes para cumplir con las nuevas exigencias. La adaptación a estos cambios requerirá inversiones y modificaciones en sus operaciones diarias, lo que podría afectar su rentabilidad.
Contexto: En los últimos años, la Unión Europea ha estado incrementando sus esfuerzos para mejorar el bienestar animal, lo que ha llevado a la creación de diversas regulaciones que afectan a múltiples sectores de la ganadería y la cría de animales. Organizaciones como ASAJA Aragón han expresado su preocupación por el impacto económico que estas regulaciones pueden tener en la industria española, que ya enfrenta desafíos relacionados con la rentabilidad y la sostenibilidad. La implementación de estas normativas en 2028 marcará un hito significativo en la regulación del sector en España.