El precio del petróleo continúa su tendencia alcista, superando los 117 dólares por barril de Brent, marcando su nivel más elevado desde abril. En la jornada del 23 de octubre de 2026, el crudo experimentó un incremento superior al 3%, acumulando un ascenso cercano al 7% durante la semana, impulsado por la incertidumbre en Oriente Medio y la posibilidad de nuevos ataques por parte de Estados Unidos contra Irán. Además, las acciones de los hutíes de Yemen contra Arabia Saudí han intensificado esta tensión.
Los mercados europeos cerraron de manera agitada, reflejando la inquietud de los inversores ante estos acontecimientos. El precio del oro también se vio afectado, cayendo por debajo de la cifra psicológica de 4.000 dólares por onza, finalizando en torno a los 4.010 dólares. Esta caída del metal precioso, que ha descendido más de un 3,5% en la última semana y cerca de un 15% en los últimos seis meses, se produce a pesar de que la incertidumbre geopolítica suele ser favorable para su cotización.
La prima de riesgo de Francia alcanzó los 175 puntos básicos, lo que contribuyó a un ambiente pesimista en las bolsas europeas, que también enfrentan incertidumbres relacionadas con la inteligencia artificial. La bolsa de Fráncfort sufrió una caída del 0,8%, mientras que el CAC-40 de París y el FTSE de Londres cedieron un 0,4% y un 0,3%, respectivamente. Sin embargo, el sur de Europa mostró una recuperación, con el Ibex 35 subiendo un 0,4% y quedándose cerca de los 19.000 puntos.
En la bolsa española, la compañía Repsol destacó con un aumento del 4,3% en su cotización, beneficiándose del repunte del crudo. Mientras tanto, en Wall Street, el índice S&P 500 comenzaba a recuperarse de las caídas que había experimentado el día anterior. La volatilidad en los mercados refleja una situación de alta tensión geopolítica y económica.
Contexto: Las tensiones en Oriente Medio han creado un clima de preocupación en los mercados globales, afectando tanto a materias primas como a índices bursátiles. El IBEX 35 es un índice clave en la Bolsa española, que representa las 35 empresas más líquidas de España. Con la actual escalada del petróleo y la inestabilidad en la región, la economía española se enfrenta a desafíos significativos, especialmente en un contexto donde la inflación y las tasas de interés siguen siendo temas de discusión para el BCE y otros organismos económicos europeos.