ODDO BHF AM ha llevado a cabo una reestructuración en su equipo para el mercado ibérico, nombrando a Cristina García de Sola como la nueva responsable del desarrollo del negocio en la región. Esta decisión busca mantener la continuidad y la coherencia en la atención a los clientes tras la reciente salida de Leonardo López, quien se unió a Janus Henderson como director ejecutivo de Ventas Especializadas para la Península Ibérica y Latinoamérica.
En su nuevo rol, García de Sola podrá contar con el apoyo de Pablo Portillo, quien también formará parte del equipo que atenderá a los clientes en esta zona clave. La firma ha subrayado la importancia que tiene el mercado ibérico, reafirmando su compromiso con los socios y clientes en la región.
Cristina García de Sola tiene una trayectoria de más de cinco años en ODDO BHF AM, donde desempeñó el cargo de Sales Director Iberia. Antes de unirse a esta gestora, trabajó durante tres años en UBP en la misma posición y acumuló experiencia en M&G durante siete años en diversos roles.
La reestructuración también ha llevado a una redistribución de responsabilidades en el equipo local existente. La firma ha decidido reorganizar funciones como respuesta a la salida de López, quien tenía más de 20 años de experiencia en el sector y ocupaba el cargo de director nacional para la Península Ibérica y Latinoamérica desde 2016 en ODDO BHF AM.
La gestora ha asegurado que su equipo se mantiene comprometido a ofrecer un servicio de alta calidad, la experiencia necesaria en inversiones y una colaboración a largo plazo, tal como esperan sus clientes y socios. Este compromiso es esencial para consolidar la presencia de ODDO BHF AM en un entorno competitivo.
Contexto: ODDO BHF AM es una gestora de activos que opera en diversos mercados y se ha enfocado en mantener relaciones sólidas con sus clientes. La salida de directivos clave puede influir en la dinámica del negocio, pero la empresa ha tomado medidas para asegurar la estabilidad y el rendimiento en la región ibérica, donde la competencia en la gestión de activos es intensa. La capacidad de la gestora para adaptarse a cambios en su liderazgo y mantener un servicio de calidad es fundamental para su éxito continuado.