La situación crítica en el estrecho de Ormuz ha generado un impacto negativo en el transporte logístico global, complicando aún más el comercio en el golfo Pérsico. Los ataques cruzados y las advertencias de Irán para hundir buques que consideren amenazas han llevado a las navieras a evitar el canal de Suez, lo que ha incrementado la presión sobre las rutas comerciales.
Ante este escenario, expertos como Gonzalo Pérez-Maura, CEO de Pérez y Cía, destacan que España podría aprovechar su ubicación geográfica como entrada al Mediterráneo. Sin embargo, la competitividad se ve afectada por la tasa medioambiental en Europa, que encarece los costos de atraque en puertos españoles. Esta situación ha llevado a algunos armadores a optar por puertos no europeos para evitar estos gastos adicionales.
Desde 2024, los barcos que atracan en puertos españoles deben hacer frente a costos adicionales, incluyendo el ETS y el Fuel EUMaritime, lo que incrementa significativamente sus gastos. Por ejemplo, un buque que navega desde India a Nueva York y realiza una escala en un puerto europeo puede enfrentar varios miles de euros en tarifas por operación.