Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, ha llegado a un acuerdo que le costará 16.680 millones de dólares para resolver una demanda en la que se le acusa de provocar adicción en usuarios adolescentes. Este acuerdo se produce en medio de un panorama legal complicado para la compañía, que enfrenta múltiples litigios relacionados con la salud mental de los menores. El acuerdo, que involucra a 29 estados de EE. UU., se presentó ante un tribunal el pasado miércoles.
El impacto financiero de este acuerdo es significativo, dado que Meta había estimado que perder el caso podría haber tenido un coste de hasta 1,4 billones de dólares, una cifra cercana a su capitalización bursátil. Además, el grupo ha visto una reducción del 14% en sus beneficios, debido en parte a un aumento del 55% en los costes relacionados con la inteligencia artificial.
Dentro del acuerdo, se destinarán 353 millones de dólares solo a Virginia, lo que lo convierte en uno de los mayores acuerdos en esta área en la historia del estado, según el fiscal general Jay Jones. Aparte de este monto, se han previsto pagos adicionales de 459 millones de dólares para resolver otras reclamaciones vinculadas a la privacidad. Además, Meta deberá abonar 75 millones de dólares en honorarios legales y 1.000 millones de dólares a Texas por un caso similar relacionado con la salud mental de los jóvenes.
La empresa también ha indicado que alrededor de 5.300 millones de dólares del total acordado solo se pagarán si plataformas como YouTube y TikTok aceptan contribuir con montos equivalentes y adoptan medidas similares para limitar el uso y verificar la edad de sus usuarios. CJ Mahoney, director jurídico de Meta, afirmó que es necesario un enfoque que abarque todo el sector, dado que los adolescentes utilizan múltiples aplicaciones de manera habitual.
Aparte de estos acuerdos, Meta se enfrenta a una creciente presión legal debido a un número creciente de casos que acusan a las grandes plataformas tecnológicas de causar daños personales a sus usuarios a través del diseño de productos adictivos. Esta situación ha llevado a la empresa a reforzar sus controles sobre los usuarios adolescentes, lo que refleja una respuesta a las preocupaciones sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental.
Contexto: En los últimos años, las redes sociales han sido objeto de creciente escrutinio en Estados Unidos y Europa por su efecto en los adolescentes. La preocupación por la adicción a las redes sociales ha llevado a varios estados a presentar demandas contra Meta y otras grandes plataformas. En España, el debate sobre la regulación de las redes sociales y su impacto en la juventud ha cobrado relevancia, con iniciativas que buscan proteger a los menores de los efectos adversos de estas tecnologías. La situación actual de Meta subraya la complejidad de los desafíos legales y éticos que enfrenta la industria tecnológica en su conjunto.