La renuncia a herencias ha alcanzado cifras récord en España, con un notable aumento del 195% en los últimos quince años. En 2025, se registraron 55.837 renuncias, un incremento significativo respecto a las 18.933 de 2011, según el Consejo General del Notariado (CGN). Este fenómeno ha sido impulsado por la elevada carga fiscal y las deudas asociadas a las herencias, lo que ha llevado a muchos herederos a rechazar legados familiares.
Las diferencias en la fiscalidad entre comunidades autónomas son evidentes. Por ejemplo, el coste de heredar en Asturias puede alcanzar los 103.000 euros para una herencia de 800.000 euros, frente a la exención total en regiones como Andalucía o Galicia. Esta disparidad ha llevado a un cambio en la percepción de las herencias, donde el rechazo se ha convertido en una norma en lugar de una excepción.
Desde 2013, el volumen de renuncias ha estado en constante aumento, superando las 28.000 renuncias ese año. En 2014, el número subió a 34.340 y continuó creciendo, alcanzando 37.623 en 2015. Para 2017, las renuncias llegaron a 43.001, y antes de la pandemia, en 2019, se reportaron 47.421 casos. Aunque el año 2020 mostró un descenso temporal a 44.582 debido a las restricciones de la COVID-19, el volumen de renuncias volvió a aumentar notablemente desde 2021, manteniéndose por encima de las 54.000 cada año, alcanzando un máximo histórico de 56.179 en 2023.
La tendencia de rechazo a herencias no parece ser una fluctuación temporal, sino una modificación permanente en el comportamiento de los herederos. La dificultad de asumir deudas y los altos impuestos han provocado que muchos opten por renunciar a patrimonios que, de otra manera, habrían aceptado sin dudarlo. Este cambio en la actitud hacia las herencias refleja la creciente preocupación por las cargas fiscales que acompañan a estos legados.
Contexto: La situación actual en España se ha visto marcada por un creciente debate sobre la fiscalidad y su impacto en las familias. Las reformas fiscales propuestas por diferentes gobiernos han buscado abordar esta problemática, con el objetivo de reducir la carga impositiva en herencias y donaciones, especialmente en el caso de empresas familiares. Se espera que la nueva normativa, que eleva la exención en Sucesiones y Donaciones al 99% en Madrid, no solo influya en el comportamiento de los herederos, sino también en la economía familiar y en la continuidad de los negocios familiares en el país.