Las ventas de cuadriciclos ligeros en China han experimentado un notable aumento, pasando de 1,1 millones en 2017 a 2,1 millones en 2023. De esta cifra, aproximadamente 1,4 millones están destinados a personas mayores, reflejando su popularidad entre este grupo demográfico. Estos vehículos, conocidos localmente como "laotoule", han evolucionado desde sus inicios como modificaciones de tuk-tuk en la década de los 90.
Su diseño variado y la capacidad para llevar hasta cinco personas los convierten en una opción atractiva para trayectos cortos y tareas cotidianas. Según un estudio de Banyuetan, estos coches están inundando áreas rurales y periferias urbanas, lo que ha generado preocupaciones entre las autoridades locales debido a la falta de regulación.
A diferencia de España, donde los vehículos a motor requieren matrícula y ficha técnica, en China los laotoule se comercializan como dispositivos de movilidad personal, lo que ha contribuido a su rápida expansión en el mercado. Este fenómeno resalta un contraste significativo en la regulación de vehículos entre ambos países, planteando desafíos para la gestión del tráfico y la seguridad vial.