CaixaBank ha alcanzado un beneficio récord de 5.891 millones de euros en 2025, lo que representa un aumento del 1,8% respecto al año anterior, impulsado por un crecimiento fuerte en su actividad comercial. A pesar de un impacto negativo por el impuesto a la banca, que ascendió a 611 millones de euros, los resultados superaron las expectativas del mercado.
La entidad ha decidido distribuir un dividendo total de 0,50 euros por acción correspondiente a 2025, con un pay-out del 59,4%. Este pago se realizará en dos partes: un primer reparto en noviembre y un dividendo complementario de 0,3321 euros en abril de 2026. El desembolso total para el dividendo alcanzará los 3.499 millones de euros, lo que supone un incremento del 15%.
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, afirmó que 2025 ha sido un año excepcional, superando los objetivos establecidos en su Plan Estratégico. La entidad planea mantener su política de dividendos en 2026, distribuyendo entre el 50% y el 60% del beneficio en efectivo.