Más de 60 millones de dominios de internet actualmente se encuentran aparcados, y más del 90% de ellos redirigen a portales fraudulentos que engañan a los usuarios para que descarguen software malicioso. Esta situación representa un riesgo significativo para los comercios online, que son objeto de ataques por parte de ciberdelincuentes que buscan suplantar identidades.
La investigación de la firma de ciberseguridad Infoblox revela que el fenómeno del cybersquatting ha evolucionado, utilizando nombres de dominio similares a los de tiendas legítimas para captar tráfico. La sofisticación de estos fraudes ha aumentado, ya que muchos dominios están diseñados para identificar características del visitante y personalizar el contenido, eludiendo así los controles de seguridad.
Este mercado de dominios inactivos complica la identificación de los responsables, ya que el tráfico se revende múltiples veces, convirtiéndose en un activo que puede ser manipulado. Ante esta situación, los pequeños ecommerces deben implementar medidas de defensa, como el registro defensivo de dominios y la vigilancia activa para detectar posibles fraudes.