La Fundación Porque Viven ha iniciado la construcción del Cappi, el primer centro integral de cuidados paliativos pediátricos en España, destinado a mejorar la calidad de vida de niños y adolescentes con enfermedades graves. Este proyecto ambicioso, que se ubica en Madrid en una parcela de 17.000 metros cuadrados, ha sido financiado por la Fundación Amancio Ortega y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento, que ha cedido el terreno de forma gratuita por un periodo de 75 años.
La directora de la fundación, Mónica Cantón de Celis, ha destacado la necesidad de apoyo empresarial para completar la financiación del centro, que incluye un centro de día con 24 camas para combatir el aislamiento que enfrentan muchas familias. Se estima que el 93% de las madres que cuidan a estos niños dejan de trabajar, lo que agrava su situación social.
El Cappi también ofrecerá un "aula de integración" con 12 plazas para niños que requieren atención especializada. Cantón de Celis subraya que su misión es complementar los servicios públicos y brindar apoyo a las familias que atraviesan situaciones difíciles.