Las empresas que no adopten la inteligencia artificial (IA) pronto podrían enfrentar una pérdida de competitividad, ya que esta tecnología ya está presente en casi todos los sectores. Gerardo Ordás, Director General de IA y Data en Atmira, señala que el verdadero desafío radica en cómo las organizaciones pueden aprovechar el valor de los datos y preparar a sus empleados para esta nueva forma de trabajo.
Ordás destaca que no se trata solo de implementar herramientas de IA, sino de rediseñar procesos internos y formar al personal para resolver problemas específicos. La calidad de los datos es fundamental, ya que la IA depende de información organizada y fiable para ofrecer resultados efectivos. Muchas empresas intentan implementar IA sin haber gestionado previamente sus datos, lo que limita su potencial.
Europa busca establecerse como líder en la regulación de la inteligencia artificial, lo que podría convertirse en una ventaja competitiva para las empresas que operan en el continente. Durante la conversación, Ordás enfatiza que la clave no está en la tecnología en sí, sino en la estrategia que se adopte para su implementación y uso responsable.