La Unión Europea ha dado un paso significativo al aprobar una reforma que prioriza la participación de empresas europeas en las licitaciones públicas, relegando a aquellas de países sin acuerdos comerciales con la UE, como es el caso de China. Esta reforma fue anunciada el 9 de septiembre de 2026 y tiene como objetivo principal simplificar los procedimientos de contratación pública, que en Europa representan aproximadamente 2 billones de euros al año, lo que equivale al 15% del PIB europeo.
El nuevo reglamento establece que las ofertas deberán ser evaluadas no solo en función del precio, sino también tomando en cuenta criterios de calidad, innovación y sostenibilidad. Se exigirá que estos criterios representen un mínimo del 30% en los contratos adjudicados. Además, se creará un mercado digital integrado de contratación pública para aumentar la transparencia y facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas (pymes) europeas.
Stéphane Séjourné, vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Industria, subrayó que si se opta por adquirir autobuses chinos en lugar de europeos en una licitación pública, la responsabilidad no recaerá sobre Bruselas, dado que la nueva norma permite a las autoridades locales preferir productos europeos. Esta reforma busca utilizar el gasto público con fines estratégicos, reforzando la industria europea en un contexto global competitivo.
La legislación también permitirá a los compradores públicos rechazar ofertas de países que no tengan compromisos de acceso a sus contratos públicos, reforzando así la seguridad económica de la UE. Esta medida responde a un aumento de la presión ejercida por potencias como China, India y Estados Unidos, que también están utilizando su gasto público como herramienta para desarrollar sus propias estrategias industriales y económicas.
Los líderes de la UE han manifestado su intención de acelerar las reformas económicas y la desregulación para adaptarse a estos nuevos desafíos globales. La implementación de esta reforma se considera esencial para reducir las dependencias estratégicas y fortalecer la industria europea, creando un marco común que favorezca la contratación pública en el continente.
Contexto: La contratación pública ha sido un tema clave en la política económica de la UE, especialmente en tiempos de creciente competencia global. Esta reforma se enmarca en un esfuerzo más amplio de la UE por promover la independencia económica y la sostenibilidad, alineándose con los objetivos del Pacto Verde Europeo. La preferencia por productos y servicios europeos busca no solo impulsar la economía interna, sino también asegurar que el dinero público se utilice para beneficiar a las empresas locales, lo que es de vital importancia para el desarrollo de la industria en países como España.