Las demandas de reembolso por aranceles en EE.UU. han aumentado significativamente tras la reciente decisión del Tribunal Supremo que los declaró ilegales. Hasta ahora, se han presentado más de 1.500 reclamaciones, muchas de ellas pendientes de este fallo judicial, a pesar de que el presidente Donald Trump ha reinstaurado un arancel global del 10% y planea elevarlo al 15%.
Entre las compañías afectadas se encuentra FedEx, que ha interpuesto una demanda contra el Gobierno exigiendo el reembolso de los aranceles pagados. Además, un grupo de pequeños importadores que había ganado casos previos ha solicitado que se reabran sus reclamaciones para recibir compensaciones.
En este contexto, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha exigido al Gobierno federal un reembolso de 13.500 millones de dólares, equivalentes a unos 11.500 millones de euros, alegando que cada hogar en el estado ha pagado un promedio de 1.751 dólares adicionales debido a estos aranceles. Hochul se une a otros gobernadores demócratas que buscan compensaciones similares.