La cartera de pedidos de los principales grupos de infraestructuras cotizados en Bolsa de España ha alcanzado un nuevo récord, superando los 231.536 millones de euros al finalizar el primer semestre del año. Este total representa un incremento del 8,6% en comparación con diciembre y un 15,8% más respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento es impulsado por un aumento en la actividad internacional, lo cual ha permitido la captación de nuevos contratos, especialmente desde mercados exteriores.
Las empresas involucradas en este notable desempeño incluyen a ACS, FCC, Acciona, Sacyr, Ferrovial y OHLA. La cartera de pedidos de ACS ha superado por primera vez los 100.000 millones de euros, alcanzando 105.856 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 18,5% en relación al primer semestre del año anterior. Esta expansión está relacionada con un volumen de adjudicaciones de 36.575 millones de euros, lo que supone un aumento del 15,3% (o 19,1% ajustado por el tipo de cambio).
El mercado internacional ha cobrado una importancia creciente para estas compañías, especialmente tras la crisis financiera de 2007, que llevó a un cambio de estrategia en la Armada española para diversificar su actividad. Actualmente, más del 92% de la cartera de pedidos de ACS proviene del exterior, mientras que Ferrovial y Acciona tienen porcentajes del 86% y del 80%, respectivamente. Esta tendencia ha permitido a las empresas reducir su dependencia del mercado español.
Las adjudicaciones en el área de infraestructuras de nueva generación, como la construcción de centros de datos, han sido un motor clave para este crecimiento. En particular, en la empresa estadounidense Turner, en la que ACS tiene participación, las adjudicaciones han crecido un 30,7%, lo que equivale a una subida del 38,7% si se ajusta por el tipo de cambio.
El compromiso de las empresas españolas por expandirse en el mercado internacional ha llevado a un aumento significativo en sus ingresos futuros, lo que es especialmente relevante en un contexto donde la obra pública nacional ha disminuido. Este enfoque ha permitido que los grupos de infraestructura mantengan una sólida cartera de pedidos, a pesar de los desafíos en el mercado doméstico.
Contexto: El sector de la construcción en España ha enfrentado diversos retos en los últimos años, especialmente tras la crisis económica de 2008, que afectó gravemente la obra pública nacional. Las empresas como ACS, Ferrovial, FCC, Acciona, Sacyr y OHLA han respondido a estas dificultades diversificando su actividad hacia mercados internacionales. Esta estrategia ha demostrado ser efectiva, dado que la mayoría de sus ingresos ahora proviene de proyectos fuera de España, lo que resalta la importancia de estas compañías en el ámbito global y su capacidad para adaptarse a un entorno cambiante.