José Sevilla ha decidido dejar su puesto como presidente de Unicaja, cargo que ha ocupado durante más de dos años. Su renuncia, confirmada por SUR, se hará efectiva en abril de 2027, momento en el cual estaba prevista su continuidad. Sevilla no buscará la renovación de su mandato que finaliza en esa fecha, lo que dará inicio a un proceso de sucesión conforme a lo estipulado en los estatutos de la entidad.
Desde su llegada a la presidencia de Unicaja, Sevilla ha reemplazado a Manuel Azuaga y ha estado al frente del banco andaluz tras la integración con Liberbank. Esta fusión culminó con su nombramiento y el de Isidro Rubiales como consejero delegado. Anteriormente, Sevilla fue consejero delegado de Bankia desde mayo de 2012 hasta marzo de 2021, y tras su etapa en Bankia, se unió a Renta 4 como consejero.
Su trayectoria profesional comenzó en el ámbito de la banca de inversión en Merrill Lynch. Posteriormente, ocupó diversas posiciones de responsabilidad en BBVA, donde fue director general de Riesgos y miembro del comité de dirección. Fuentes cercanas a Sevilla han señalado que su salida no estaba contemplada hasta ahora.
La decisión de Sevilla podría tener un impacto significativo en la dirección futura de Unicaja, una entidad que ha estado en el centro de la reestructuración bancaria en España. La transición de liderazgo también podría influir en las estrategias de crecimiento y expansión del banco en un entorno financiero en constante evolución.
Contexto: Unicaja Banco ha sido una institución clave en el sector bancario español, especialmente en Andalucía, donde se ha consolidado tras varias fusiones. La entidad ha enfrentado desafíos en un mercado financiero competitivo y ha buscado adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias y del mercado. La renuncia de Sevilla abre un nuevo capítulo en la historia del banco, que ha tenido que adaptarse a los cambios en el panorama financiero y a la evolución del sector bancario en España.