Las colaboraciones entre fabricantes de automóviles y empresas tecnológicas están en auge, impulsadas por la necesidad de avanzar en la inteligencia artificial y la conectividad en los vehículos. Según Xavier Ferré de EY, el sector automotriz está experimentando una transformación significativa, convirtiéndose en un "producto tecnológico" que prioriza la experiencia del usuario gracias al software y la IA.
Recientemente, compañías como Volkswagen y Mercedes han formalizado acuerdos con Nvidia, que ha presentado su nueva plataforma de conducción autónoma, denominada Alpamayo. Este sistema incluye una combinación de hardware y software diseñado para mejorar la toma de decisiones en entornos reales, representando un avance respecto a generaciones anteriores.
La creciente competencia, especialmente con la aparición de marcas chinas en el mercado europeo, y las incertidumbres en torno a los vehículos eléctricos, hacen que estas alianzas sean esenciales. Las empresas buscan evitar inversiones excesivas desarrollando soluciones desde cero y, en cambio, acelerar su llegada al mercado mediante colaboraciones estratégicas.