La gasista española Naturgy ha visto un cambio significativo en su estructura accionarial, con la inminente venta del 11,4% de sus acciones por parte del fondo GIP, ahora bajo el control de BlackRock. Esta operación, valorada en aproximadamente 3.000 millones de euros, se realiza en un contexto de reordenación del poder entre Criteria e IFM, tras años de agitación en el capital de la empresa.
La compañía cerró el lunes a 26,7 euros por acción, alcanzando máximos desde noviembre de 2025, lo que representa una revalorización del 1,7%. BlackRock ha contratado a JPMorgan y Goldman Sachs para facilitar la colocación de las acciones dirigidas a inversores cualificados. Este movimiento sigue a una serie de transacciones que comenzaron con una auto-opa y la colocación de parte de la autocartera de la empresa el año pasado.
Desde la entrada de GIP en Naturgy en 2016, cuando adquirió un 20% de las acciones, se han producido varios cambios en la estructura de control, incluyendo la consolidación de Criteria como primer accionista con más del 26% y la reordenación de pactos entre otros accionistas. La venta del 11,4% marca el final de una década de participación por parte de GIP en la gasista, que ahora se adapta a un nuevo contexto accionarial.