En 2025, Telefónica reportó una drástica reducción en su número de accionistas, cerrando el año con aproximadamente 950.000 titulares, un mínimo histórico. Este descenso se produce en un contexto de volatilidad bursátil y cambios en la dirección de la empresa, lo que ha llevado a una continua disminución del interés inversor en los últimos años.
En comparación, el grupo contaba con 1,1 millones de accionistas en 2023 y 1.000.000 en 2024, lo que refleja una tendencia preocupante. La participación de inversores profesionales nacionales se redujo al 31% en 2025, mientras que los inversores institucionales extranjeros aumentaron su control al 41%.
La compañía también ha tomado medidas para limitar las indemnizaciones por despidos en su alta dirección, tras registrar costes de 90 millones de euros en 2025. Marc Murtra, de Telefónica, ha instado a la Unión Europea a acelerar la desregulación del sector, destacando la falta de avances en el último año.