El sector del aceite de oliva en España ha alcanzado una producción de 1,4 millones de toneladas en la última campaña, destacándose no solo por su volumen, sino también por su enfoque en la sostenibilidad. Las almazaras han adoptado métodos modernos para optimizar el uso del agua, siendo que solo el 25% de la producción utiliza algún tipo de riego, mayoritariamente deficitario y por goteo.
Teresa Pérez Millán, directora gerente de la Organización Interprofesional del Aceite de Oliva Español, señala que hace aproximadamente 30 años comenzaron a implementarse técnicas sostenibles, incluyendo el "sistema ecológico de producción en las almazaras", que emplea centrifugación con un consumo mínimo de agua. Además, la transición a cultivos de un solo pie ha permitido una recolección más eficiente sin sacrificar la calidad del aceite.
En comparación, Italia presenta un panorama diferente con más de 6.000 almazaras que producen solo 300.000 toneladas, lo que resulta en un uso significativamente mayor de recursos hídricos y energéticos. La gestión eficiente del agua es, por tanto, un pilar fundamental para la sostenibilidad del olivar español.