Cox ha realizado una importante adquisición en México al comprar el negocio de Iberdrola en el país por un total de 4.000 millones de dólares (3.450 millones de euros) a finales de abril. Esta operación refuerza la presencia de la compañía española, que está presidida por Enrique Riquelme, en la región. Además, la empresa ha ganado un contrato para la construcción de una desaladora en Baja California valorado en 310 millones de dólares (267 millones de euros), que forma parte del Plan Nacional Hídrico de México.
La nueva planta desaladora tendrá la capacidad de producir 380 millones de litros de agua potable al día, lo que la convertirá en la mayor instalación de este tipo en funcionamiento en América Latina. Este proyecto beneficiará a aproximadamente 994.000 habitantes en los municipios de Playas de Rosarito y en la zona suroeste de Tijuana, lo que es fundamental para atender las crecientes necesidades de agua en la región.
La primera fase de la construcción de la planta incluirá la capacidad para tratar 2.200 litros por segundo, con proyecciones de que, al finalizar, pueda gestionar el doble de ese volumen, lo que sumaría 190 millones de litros diarios al sistema de abastecimiento regional. Cox llevará a cabo la ingeniería, el suministro de equipos especializados y la construcción de la infraestructura necesaria para este ambicioso proyecto.
Riquelme, quien ha sido candidato a la presidencia del Real Madrid, ha señalado que este proyecto reafirma el compromiso de la compañía con México y su experiencia en el sector del agua. Además, enfatizó que la construcción de la desaladora contribuirá a la resiliencia de la región ante los retos del cambio climático, así como al desarrollo de infraestructuras que favorezcan el bienestar de la población y el crecimiento sostenible del país.
La ejecución de las obras de la desaladora está programada para realizarse en un plazo de tres años, lo que refleja la estrategia de Cox de invertir en proyectos que no solo generen beneficios económicos, sino que también mejoren las condiciones de vida en las comunidades donde opera.
Contexto: Cox ha estado expandiendo su influencia en el sector energético y de agua en América Latina en los últimos años, fortaleciendo su posición mediante adquisiciones y contratos en países como México y Panamá. La empresa ha estado involucrada en proyectos significativos, incluyendo la obtención de un contrato eólico valorado en 350 millones de dólares en Panamá y un proyecto de baterías en Guatemala de 110 millones de dólares. Estas iniciativas son parte de un esfuerzo más amplio por impulsar infraestructuras sostenibles en la región.