La acción de Indra ha mostrado un notable crecimiento, superando los objetivos de su plan estratégico bajo la dirección de Ángel Escribano, quien se mantiene firme en su cargo a pesar de la presión del Gobierno. La compañía ha visto un incremento significativo en su valor, lo que refuerza la posición de Escribano en la presidencia, respaldado por accionistas minoritarios y parte del consejo.
El presidente de Indra enfrenta tensiones debido a las dudas que la Sepi ha expresado sobre la adquisición de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), propiedad de la familia Escribano, que posee un 14,3% de Indra. A pesar de la incertidumbre política y del conflicto de interés reconocido, el Gobierno, dividido en su postura, se muestra cauteloso en la gestión de esta operación.
A pesar de que algunos miembros del Ejecutivo, como Manuel de la Rocha, abogan por la salida de Escribano, otros sectores, particularmente en el Ministerio de Defensa, valoran su liderazgo. La situación actual plantea la necesidad de aclarar las cuentas auditadas de 2025 de Indra y EM&E antes de avanzar en cualquier decisión, manteniendo la operación en un estado de espera.