Un equipo de investigación de la Universidad de São Paulo ha descubierto que los restos de lúpulo, un residuo de la industria cervecera, pueden mejorar notablemente la efectividad de los protectores solares. Este hallazgo sugiere que el lúpulo utilizado, que normalmente se desecha, podría transformarse en un ingrediente valioso para la protección solar, lo que podría tener un impacto positivo en el medio ambiente.
Los científicos llevaron a cabo un proceso de maceración y percolación en etanol para extraer compuestos bioactivos del lúpulo desechado. Al integrar un 10% de este extracto en formulaciones de protector solar, lograron incrementar el factor de protección solar de 53 a 178 en pruebas de laboratorio. Este incremento es notable, ya que el lúpulo usado superó en resultados a la variedad no utilizada, aunque los investigadores aún no han esclarecido el mecanismo detrás de este fenómeno.
Aproximadamente el 85% de los compuestos bioactivos del lúpulo permanece en el material desechado tras el proceso de lupulación en seco, lo que lo convierte en una materia prima útil. Revalorizar este residuo no solo podría reducir el impacto ambiental de la industria cervecera, sino que también podría facilitar el desarrollo de protectores solares más sostenibles y económicos.