El Mobile World Congress, que se celebra en Barcelona, ha evolucionado más allá de su enfoque original en la telefonía móvil, convirtiéndose en un evento que aborda temas como la inteligencia artificial y la exploración espacial. Este año, la feria espera atraer a casi 100.000 asistentes, aunque los anuncios más destacados probablemente provendrán de Apple, que no participa en el evento.
La organización GSMA ha promovido un ambiente de debate, donde la falta de representación europea en paneles clave resalta la actual desventaja del continente en el ámbito tecnológico. Entre los ponentes principales, destacan figuras como Gwynne Shotwell de SpaceX, Michael Nicolls de Starlink, y el presidente de Qualcomm, Cristiano Amon.
El congreso se plantea como un punto de encuentro para empresas de todo el mundo, aunque los líderes de la industria tecnológica siguen siendo mayoritariamente estadounidenses o asiáticos. Este fenómeno subraya la necesidad de Europa de recuperar su posición en el liderazgo tecnológico.