Las acciones de Grifols sufrieron una caída del 6% tras la presentación de resultados que, aunque superaron las expectativas en beneficio neto, no lograron hacerlo en cuanto a EBITDA. Esta reacción negativa se atribuye a las proyecciones para los próximos trimestres y a una nueva estrategia que prioriza los márgenes sobre el volumen de ventas.
Las cifras reveladas han sido vistas como un “baño de realidad”, indicando el alto nivel de exigencia del mercado, especialmente tras las críticas de Gotham City Research y el fracaso de la opa de exclusión. Según Javier Cabrera, analista de XTB, el EBITDA ajustado fue inferior a lo esperado y se anticipa un crecimiento de ingresos más lento en 2026 debido a la alta base comparable de 2025.
Por su parte, Sophia Graeff Buhl Nielsen de JP Morgan, prevé recortes en el consenso de EBITDA del 7% para 2026, lo que podría afectar negativamente el rendimiento de la compañía. Otros analistas coinciden en que la debilidad de las proyecciones y las expectativas futuras están influyendo en la percepción del mercado hacia Grifols.