El 17 de enero de 2025, el Gobierno español realizó un importante cambio en la dirección de Indra, afectando directamente al IBEX 35 y a miles de millones en contratos públicos. Ángel Escribano fue nombrado presidente de la compañía de defensa, reemplazando a Marc Murtra, quien había dirigido Indra anteriormente. Este movimiento se enmarca en un esfuerzo por fortalecer a empresas clave en el sector industrial europeo donde el Estado tiene un papel activo como accionista y regulador.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ya había modificado el equilibrio accionarial en Indra, aumentando la participación de una empresa familiar de Coslada del 3% al 14% en dos años, convirtiéndose en el segundo mayor accionista. Esto generó tensiones internas, ya que algunos consejeros expresaron su preocupación sobre el impacto de un competidor en la toma de decisiones.
Desde su llegada, Escribano ha recibido apoyo en el mercado, aunque no ha logrado un consenso interno completo. La dirección de Indra se ha reorganizado para enfocarse en la defensa, con la salida de varios altos cargos que habían sido parte de la gestión anterior.