Grok, la aplicación de Elon Musk, ha conseguido ascender en el App Store del Reino Unido, destacando en un contexto complicado. A pesar de este éxito, el Gobierno británico ha intensificado la presión sobre la regulación de la inteligencia artificial, exigiendo respuestas acerca del uso de esta tecnología para crear imágenes íntimas sin consentimiento.
Las autoridades han instado a Ofcom a actuar con rapidez, señalando que deben tomarse medidas "en días, no en semanas". Este escenario plantea un desafío significativo para la Online Safety Act, que busca equilibrar la libertad de expresión con la necesidad de proteger a los ciudadanos de contenidos dañinos.