En agosto de 2024, la antigua Cepsa vendió su filial de gas licuado, Gasib, a la empresa chilena Abastible. Esta decisión se produjo antes de que Cepsa cambiara su nombre a Moeve, marcando un giro significativo hacia la sostenibilidad, alejándose de productos como el butano, propano y autogás. La venta forma parte de una estrategia más amplia de la segunda mayor petrolera de España, que busca diferenciar su futuro renovable de su legado fósil.
Filipe Henriques, actual consejero delegado de Gasib, ha compartido su perspectiva sobre la evolución de la empresa desde la compra. En una entrevista, destacó la resiliencia de la marca, señalando que, a pesar del cambio de propiedad, la compañía sigue operando bajo la conocida marca Cepsa. Este acuerdo permite a Gasib continuar comercializando su gama de combustibles con la marca emblemática hasta diciembre de 2034, lo que representa una conexión con una tradición empresarial española que data de 1929.
Henriques enfatizó la importancia de mantener la marca Cepsa, afirmando que cambiarla no tendría sentido, dado que es un símbolo de confianza y estabilidad en el sector del gas. La empresa chilena Abastible ha decidido mantener la gestión y las instalaciones de Gasib, garantizando así la continuidad en la distribución de combustible. "Transitar hacia la sostenibilidad no significa abandonar lo que funciona", comentó Henriques, quien ha estado vinculado a Cepsa durante 27 años.
El acuerdo de compraventa también incluyó una cláusula que obliga a Gasib a adquirir un volumen específico de combustible a Cepsa durante diez años, aunque Henriques indicó que actualmente quedan nueve años de este compromiso. Esta relación comercial es un ejemplo de cómo las empresas pueden adaptarse al cambio de paradigma en la industria energética, mientras mantienen la estabilidad para sus clientes.
A nivel operativo, Gasib continúa con la misma infraestructura y red de distribución, lo que facilita su adaptación al nuevo marco de propiedad sin perder la identidad que sus consumidores asocian con la marca Cepsa. Los camiones que transportan las bombonas de gas representan el último vestigio de una marca que ha sido parte de la vida cotidiana de los españoles, y que sigue siendo relevante en el mercado actual.
Contexto: La transformación de Cepsa a Moeve es parte de una tendencia más amplia en la industria energética española, donde muchas empresas buscan diversificarse hacia fuentes renovables. La transición energética es un objetivo clave del gobierno español, que se ha comprometido a reducir las emisiones y fomentar energías más limpias. La situación actual del sector energético resalta la importancia de adaptarse a las nuevas demandas del mercado y las expectativas de los consumidores en un contexto global cada vez más centrado en la sostenibilidad.