Desde octubre de 2025, Francisco Conde preside la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, un organismo caracterizado por su bajo perfil y tranquilidad dentro de la Cámara baja. Conde, que ocupa un escaño en el grupo parlamentario del Partido Popular (PP), ha tenido una carrera política destacada en Galicia antes de su llegada a Madrid.
Antes de ser cabeza de lista del PP por Lugo, Conde se desempeñó durante casi once años al frente de la Consellería de Economía de la Xunta de Galicia. En su rol, primero como conselleiro y luego como vicepresidente, estuvo implicado en la gestión de importantes proyectos económicos en la región. Durante su mandato, se firmaron varias operaciones que han sido objeto de críticas por su elevado coste y falta de transparencia.
El Gobierno de Alberto Núñez Feijóo fue el contexto en el que se desarrollaron estas operaciones, que han levantado cuestionamientos sobre la gestión financiera y la rendición de cuentas en la Xunta. La influencia de Conde en estas decisiones ha sido notable, considerando su tiempo prolongado en el cargo y su cercanía a las políticas económicas del PP.
La llegada de Conde al Congreso marca una nueva etapa en su carrera política, donde ahora tiene la responsabilidad de liderar temas de defensa en un momento en que la política española enfrenta desafíos significativos. Su experiencia en la administración regional puede ser un factor clave en su desempeño dentro de la comisión.
La Comisión de Defensa es una de las más relevantes en el ámbito legislativo español, dado que aborda aspectos críticos relacionados con la seguridad nacional y el papel de España en el contexto internacional. La gestión de Conde en este nuevo cargo será observada con interés, especialmente por su trayectoria previa en la gestión económica.
Contexto: La Xunta de Galicia ha sido una de las comunidades autónomas con un enfoque marcado en el desarrollo económico y la atracción de inversiones. Bajo la presidencia de Feijóo, la Xunta se centró en la modernización de la infraestructura y la promoción de sectores clave como la tecnología y la agricultura. A nivel nacional, el Partido Popular ha enfrentado presiones para demostrar su compromiso con la transparencia y la buena gestión, especialmente después de varios escándalos en la administración pública en España.