En 2024, España redujo sus importaciones de fuegos artificiales a 2,5 millones de euros, lo que representa una disminución del 56% respecto al año anterior. Este cambio contrasta con la tendencia general en la Unión Europea, donde las compras de estos productos aumentaron en un 21,5%, alcanzando un gasto adicional de 70 millones de euros en 2024.
La mayoría de los fuegos artificiales importados por la UE, más del 95%, provienen de China, que también lidera el mercado europeo de juguetes. En total, la UE importó cerca de 120.000 toneladas de fuegos artificiales, generando un gasto acumulado de aproximadamente 407 millones de euros en compras a terceros países.
A pesar de este crecimiento en la UE, España ha optado por reducir tanto el volumen como el gasto en este tipo de productos, comprando solo 1.160 toneladas en 2024. Este descenso pone de manifiesto una clara divergencia con los principales compradores europeos, como Países Bajos, Alemania y Polonia, que lideran el mercado con el 37%, 35,6% y 7,4% respectivamente.